jueves, 13 de septiembre de 2018

Conclusión a: Konstantin Stanislavsky

La tardanza en la ejecución del trabajo se resume en la complejidad del mismo, no me considero una persona estúpida, pero son demasiados aspectos a asimilar en 2 grandes tomos. A cada frase que leo, llego a una nueva (y sinceramente llega al punto en que son demasiadas) conclusión sobre el teatro y su gran complejidad y verdaderamente me abruma, me asusta; es la completa disección del trabajo del actor, cada minúsculo detalle, tan ciertos todos ellos, que en mi caso la lectura resulta contaminada por el alto grado de conexión al que llego en muchas ocasiones con Kostia (sobre todo cuando se siente perdido…). Desgrana todo el proceso y a la conclusión que llego es a todas las cosas de las que debo de estar pendiente cuando estoy en escena… A todas las cosas que me quedan por aprender. Si bien los tomos pretenden ser una guía, no puedo evitar pensar en Kostia dando vueltas en su cama pensando en el batilongo raído, exactamente así me siento después de haber leído e intentado asimilar todos estos conceptos: Perdida; que por lo que veo es un estado creativo verdaderamente potente. Llega un punto donde tanta teoría me sobrecoge, si tengo que estar pendiente a tantas cosas ¿Dónde queda el placer? Esa sensación maravillosa que me envuelve cuando (citando a Sta. Teresa de Ávila) “Vivo ya fuera de mí”.

A ese estado se llega una vez está todo tan asimilado que se deja el piloto automático y uno simplemente disfruta del viaje, vuela. Tengo la insalubre costumbre de complicar las cosas más de lo que son y sobre todo, de querer contentar a los demás, en esta profesión hay un cierto grado de hedonismo, o no… otra pregunta más que se me plantea: ¿Trabajo para mí? o ¿Trabajo para los demás? Como decía Jaques Copeau Para donarse, hay que poseerse, por tanto, debe de haber todo un trabajo previo hacia mí, no como Luna la actriz, sino… en El pequeño P, la niña asustada (después de tanta psicología no he podido evitar llegar a esta conclusión.)

Lo verdaderamente hermoso que me recuerdan estos tomos es a poder vivir otras vidas, sí, vivirlas, sentirlas propias en lo que a una verdad escénica se refiere, porque lo que ocurre en escena es puramente verdadero, pero no es El pequeño P la niña asustada quien lo siente, sino Práxedes, Hepatitis, Angustias, Leonardo, Mujer 1, Finea… a través del cascarón de El pequeño P, es El pequeño P quien se mueve y quien a través de ella brotan las palabras, es… la parte de El pequeño P que favorece el carácter de Práxedes, Hepatitis, Leonardo… Todo sale desde lo más primario de mí para refinarlo y mostrarlo de manera diferente, haciendo y diciendo cosas que nunca me verían hacer, creo que en estas frases resumo de manera bastante esquemática el tomo sobre “La construcción de un personaje”.

En resumen, Stanislavsky proponía estudiar este sistema orgánico y no sus propios descubrimientos personales como norma ineludible… también dejó escrito y dicho que la profesión conlleva el continuo movimiento, la continua investigación…es por eso que, desde entonces, se sabe que esta profesión es un estar empezando continuo…

¿Cómo la vida misma?


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