jueves, 13 de septiembre de 2018

Mírate


Mírate, de nuevo lo has vuelto a hacer, cobarde.

Te miras al espejo y no reconoces al monstruo que tú solita has creado viviendo de ensoñaciones e ideas y no haciendo nada, procrastinando, dejando para otro día… Pudiendo serlo todo y te conformas con nada. Eres patética, mereces perder aquello que por tanto tiempo creíste imposible… jódete y paga por tus pecados, tus errores, todas las veces que no supiste decir NO. MUÉVETE Y HAZ ALGO POR TI MISMA.

Equivócate pero por ti, no por haber querido caer mejor, ser complaciente, a veces hay que dar la cara, aunque te equivoques, pero que sea por convicción propia, no por trabajar una falsedad; esa máscara  que te aprieta, ahoga y ya no puedes más con ella, MUESTRA TU ROSTRO DE UNA VEZ, destrózate para poder volver a recomponerte, tienes que destrozarte por completo, rompe tu mascarada, muestra tu dolor, se fiel a todos esos valores pequeño P, no eres una mala persona; sólo has cometido muchos errores últimamente, pero existe el perdón, las segundas oportunidades, el camino se anda por algo y estabas en el tiempo de equivocarte, pero  ya es hora de enmendarte, deja de regodearte en tu dolor, dust off and then come back for more, ya es hora de enfrentarte a ti, de dar tu 100% de nuevo, pero por ti, asumir tus errores, justificarlos cuando haga falta, porque tu derecho tuviste, pero asume aquellos en los cuales verdaderamente erraste. Eres una chica inteligente, sólo que no sabes expresar tu dolor y eso te está matando, no puedes ser La Siempre Inmaculada, la roca que aguanta contra viento y marea… porque resistes cual roca, pero como tal, la roca acepta también su erosión. Respira, volverás a serlo y más fuerte te lo aseguro, pero debes caer, déjate caer porque sabrás recomponerte, tranquila y… deja atrás el miedo, quítate esa mochila llena de terror, ten coraje, enfréntate a aquello  que consideres, porque el conflicto es necesario y sólo los cobardes son quienes huyen.

No te considero una persona cobarde.

¡Recomponte valiente! Sécate las lágrimas y lo más importante ¡MANOS A LA OBRA!



(Imagen del artista coreano: Avogado6)



  LA GAVIOTA, Antón Chejov (Acto cuarto)
NINA.- ¿Por qué decía usted que besaba la tierra por donde he pisado?... ¡Lo que se debería hacer conmigo es matarme!... (Inclinándose sobre la mesa.) ¡Estoy tan cansada!... ¡Qué bueno sería descansar!... ¡Descansar!... (Levantando la cabeza.) Soy una gaviota... No..., no es eso... ¡Soy una artista! (Se oyen las risas de ARKADINA y TRIGORIN. NINA escucha primero, corre luego a la puerta de la izquierda y mira por la cerradura.) ¡También él está aquí!... (Volviéndose hacia TREPLEV.) No es nada... ¡Sí!... ¡El no tenía fe en el teatro!... ¡Se reía de mis sueños!... ¡Yo también, poco a poco, dejé de creer en él y mi ánimo fue decayendo!... ¡A esto se unía la inquietud amorosa..., los celos..., un eterno temor por el pequeño!... ¡Me volví mezquina..., nula!... ¡No daba un sentido a mis papeles, no sabía que hacer con mis manos ni tenerme en escena!... ¡Tampoco era dueña de mi voz!... ¡Usted no sabe lo que es tener conciencia de que se ejecuta un papel terriblemente mal!... ¡Soy una gaviota!... ¡No..., no es eso!... Un día..., ¿lo recuerda?..., mató usted una... «¡El azar llevó allí a un hombre!... ¡El hombre vio a la gaviota y la mató por hacer algo!»... ¡Argumento para una novela corta!... No es eso... (Se frota la frente con la mano.) ¿De qué estaba hablando?... ¡Ah, sí!... Hablaba de la escena... ¡Ahora soy otra!... ¡Ahora soy una verdadera artista!... ¡Represento mis papeles con fruición..., con entusiasmo!... ¡Se apodera de mí como una embriaguez en el escenario, y me reconozco a mí misma maravillosa!... ¡Aquí ando..., ando incesantemente y, mientras ando y pienso, siento cómo crecen de día en día las fuerzas de mi alma!... ¡Ahora, Kostia, sé y comprendo que en nuestras profesiones -tanto escribiendo como representando- lo principal no es la gloria, ni el brillo, ni la realización de los sueños!... ¡Lo principal es saber sufrir!... ¡Lleva tu cruz y ten fe!... ¡Yo la tengo, y por eso mi sufrimiento es menor!... Y cuando pienso en mi vocación, no temo a la vida.

(imagen extraída de: http://contarcuentos.com/2010/08/las-gaviotas/ )

No hay comentarios:

Publicar un comentario